Apuntes para el empoderamiento y la soberanía económicas.

Carlos Ballesteros. Ed. San Pablo

El título de este libro ya nos sugiere lo que vamos a respirar con su lectura: pedagogía y didáctica de la economía. No en vano, Las cuentas de la vieja son esas que se hacen con los dedos, un mecanismo simple pero comprensible para todas las personas. Y eso es precisamente lo que pretende el autor: que nos empapemos de lo que ocurre a nuestro alrededor con la economía. Alfabetizarnos y empoderarnos en lo económico para, por ejemplo, evitar engaños masivos como los acontecidos con las acciones preferentes o las hipotecas multidivisa.

El libro busca, pues, en primer lugar, dotarnos de argumentos para ayudarnos a entender la economía de estos tiempos. Otra de las aportaciones fundamentales, tal y como señala Arcadi Oliveres en el prólogo, es el autoanálisis que cada uno estamos obligados a realizar con su lectura. Por último, Carlos Ballesteros nos anima al (a veces tan difícil) compromiso desde el bolsillo, es decir, a emprender acciones transformadoras e ineludibles para una ciudadanía comprometida con un mundo más justo y con una economía más humana: «(…) además de padres, madres, creyentes, votantes o militantes, somos personas que consumen, trabajan y ahorran y debemos ejercer estas identidades con coherencia y armonía».

Respecto al contenido, llama la atención la explicación introductoria de cómo el título del libro iba a ser otro: La economía del sí se puede. De este enunciado inicial se desprende precisamente esa propuesta optimista y activista ante la economía, cuyo instrumento principal es el consumo, como manera de ser y de transformar, sin pasar por alto la creación de alternativas de desarrollo local (economía de y para todos): comunidades de intercambio, experiencias de economía colaborativa, mercados sociales, huertos urbanos… Pero también con propuestas en el campo de las finanzas: banca ética, monedas sociales, crowdfunding o ahorro de proximidad, entre otras.

Es algo totalmente opuesto a la economía del «sí señor», es decir, la que asentimos dócilmente cuando nos sentimos la parte débil de una relación que sabemos injusta, pero ante la que no tenemos el valor o la capacidad de hacer frente. Y entre ambas podemos encontrarnos una marea de prácticas económico-empresariales que, en la mayoría de las ocasiones, no son sino operaciones de estética y marketing; coartadas o sin ánimos de lucro que pretenden únicamente endulzar o suavizar los efectos perversos del sistema neoliberal: Responsabilidad Social Corporativa (RSC), supermercados de la solidaridad, cooperación al desarrollo…

Es un libro indispensable para quienes busquen una explicación sencilla y, al mismo tiempo, documentada y crítica, de lo que acontece a nuestro alrededor, capaz de desmontar muchos de los mitos sobre los que se asienta el actual sistema económico-financiero. Pero, sobre todo, para convencernos de la existencia de herramientas de transformación económica que las personas y comunidades tenemos a nuestro alcance para construir una «buena economía» (euconomía), al servicio de las personas y del planeta. Es decir, hacernos conscientes de algunos caminos a emprender para alcanzar la soberanía económica. Posiblemente, una continuación a aquel libro que el autor escribió en 2007, publicado por Ediciones HOAC y titulado Tu compra es tu voto: Consumo responsable, ecología y solidaridad, en el que ya se esbozaban algunas ideas acerca del poder del consumo. De la soberanía consumidora.

Saúl Pérez

Publicado en Noticias Obreras (noviembre de 2016)